Suave como la luz de la mañana que entra por la ventana,
inhumana como la bestia pop que aquí les baila cha-cha-cha.
Ambas conviven en eterna guerra dentro del mismo frasco
al que siempre le faltará el caramelo para la docena.
Espero no estar toda la vida agachando la mirada al compás de un "tenés razón",
pero ultimamente lo hago porque lo creo y siento así.
Me saquearon de razón, como a un supermercado chino en el 2001
y la inflación me dejó con frizz.
Ya no recuerdo como se escribe peluquería,
y hoy me descubrí en la calle sin rumbo alguno.
Menos mal que dieron las 19hs. y alguien me esperaba.
Es bonito ir a un lugar donde se sabe que lo esperan a uno.
Me imagino sin eso, y creo que nada tendría sentido.
Y es ahí cuando me siento la bestia más sanguinaria.
Es ahí cuando saboreo la sangre,
y me doy cuenta que tiene un gusto demasiado familiar.
(no justamente a jabón en polvo)
No sirve un "tenés razón".
Un "perdón" queda chico.
Tengo que entender.
Una vez más te suplico paciencia.
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