te creías el rey, si hasta me decías tu reina.
creo que eras el antepasado directo de mr. verga de oro, eso te hacía sentir importante.
mejor persona.
a mi me hacía doler.
pero me acostubré.
dentro de todos los dolores que me provocaste,
era por lejos el más placentero.
cada tanto me acuerdo, y le agradezco al gauchito gil que tu esperma feroz me haya hecho ole.
todavía conservo las cicatrices en mi orgullo.
en mi frente hay dos marcas con nombre de mujer.
ni pienses que voy a reprocharte los cuernos,
tampoco voy a agradecértelos, pedazo de idiota.
solo quiero contarte que aprendí a usarlos.
cuestiones de defensa personal.
por si alguna vez se te cruza por la mente
volver a cantarme una canción.
.
2 comentarios:
Pensa que lo que no te mata te hace más fuerza. Y ahora ya sabes distinguilo a la distancia, diferenciarlo en medio del montón.
Y los cuernos también pueden ayudarte en la defensa...
Saludos
J.
La distinción la hacen tus ojos, se llama experiencia. O eso dicen.
O a veces no nos damos cuenta y caemos varias veces en el mismo error.
Saludos
J.
Publicar un comentario