domingo, 16 de enero de 2011

349 días para conseguir un novio normal



gabriel, jeremias, federico,
pedro,
esteban, juan, guido,
javi,
guido, diego, martin,
lucas, tobias,
conmigo vais, mi corazón os lleva.

parodia sabinera, amén.

Como te conté el otro día, con Lucio ya había tirado la toalla. Si bien no me cerró la puerta en la cara, tampoco me invitó a pasar a tomar el té, y yo no me iba a quedar todo el tiempo esperando en la puerta de su casa. Podrías ser mi hija no era una excusa que me dejara satisfecha, soy muy exigente. Ayer lo saludé, porque hacía unas semanas no sabía de él. Qué calor, se ve que los dos estabamos muy aburridos. Palabras más palabras menos la historia, como le gusta decir a él, tomó otro rumbo y me invitó a dormir con él, cuando yo quisiera. Acto seguido me metí en la ducha helada, con Cumbiera intelectual a todo volumen, y me preparé para salir con mis amigos.
Fue una noche hermosa en la que el centro de mesa era un Benjamín malbec que siempre estaba lleno, y disfrutamos del saxo del maestro Baraj. Luego la noche continuó, entre risas, bailes, y labios que se iban delineando por el vino. Los que se me habían reído de mi por tener los anteojos de sol en la cartera me envidiaron al salir el sol.


Cuando llegué a mi cama me cayó la ficha: Lucio no me había invitado a coger, me había invitado a dormir.

349 días para aprender a dormir con otro?
Esto es demasiado para mi.



Y ahora, bancate la que se venga después.


chan- chán.


(dedicado a Helen*)



2 comentarios:

Esa dijo...

yo quiero que en la posteridad eso siga teniendo la dedicatoria...
me gustan los toques autóctonos desperdigados en la impersonalidad chic...
Faaaa...
Andá a decifrar eso!!

Mua

Anónimo dijo...

No está nada mal una invitación a dormir de vez en cuando, no?