en el taller todos se abastecen en esa artística, ya fue, dóndequeda quieroconocerla.
cuando llegué al lugar me di cuenta del porqué de tal fascinación.
cuando dejé de babosearme con los caballetes, óleos, acrílicos, pasteles, libros and the todo...
88?
...
89?
...
90?
levanté la mano sin dejar de mirar la estantería de los papeles, pero advertí que un gordo impaciente se me había colado. no me importó y seguí disfrutando de los productos del lugar, la gran mayoría importados y/o inaccesibles para mi bolsillo de estudiante becada y padresdependiente.
estabas vos antes, disculpá, qué necesitás?
(sin mirar al vendedor)
estemmm...carbonillas?
(saca un cajón)
dame 3 de estas
2 de estas
1 de estas
mientras las envolvían otro señor me cobraba en la caja.
todos mi compañeros del taller vienen acà, ahora entiendo porqué!
de qué taller?
el de juan mengano
ahh, entonces tenés descuento
posta?
si
wao
y te dijeron que atendemos mal ? (risas)
fue ahí cuando advertí que el chico que me estaba atendiendo era simplemente bello.
(risa pelotuda. qué calor hace.creo que me puse colorada.será el calor o este man me puso onfire?)
agarré mis carbonillas di las gracias prometí volver con más tiempo
(ya habían cerrado)
fue ahí cuando advertí que el vendedor II era casi tan bello como el I.
(ahora entiendo porque todas mis compañeras del taller compran insumos ahi! JA!)
Lo mejor fue cuando a la noche me fui a sentar a dibujar y me encontré en el paquete con una importante cantidad de carbonillas extra.
Ok, cualquier cosa me conmueve, tengan cuidado que ando por ahí
dejándome morir ante cualquier bonito gesto.
Púdranse, de verdad.
Todos, menos el chico de las carbonillas.
snm
2 comentarios:
jajajajajjaja me podes explicar porque SOMOS tan pelotudas? jajajajaja
jajajjaja gracias bici!!
ahora no me siento tan sola...
:)
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